“Mercadillo de libros de segunda mano: construye un modelo”
En septiembre organizáis un mercadillo de libros de 1.º/2.º Bach. Queréis reducir colas y que más gente encuentre lo que busca.
Reto / tarea
Crea un modelo económico (representación simplificada) con supuestos y predicciones sobre un cambio: abrir un canal de anuncios antes del día del mercadillo.
El modelo debe tener
a) Supuestos:
b) Variables a estudiar
c) Predicciones:
d) Cómo verificar
Criterios de corrección
Modelo coherente y simplificado (no copia la realidad; la abstrae).
Supuestos declarados que permiten aislar efectos.
Predicciones contrastables con indicadores claros.
Te han ofrecido un trabajo puntual los sábados (remunerado) justo cuando tu equipo juega un torneo importante esos mismos sábados.
No puedes estar en dos sitios a la vez: el tiempo es tu recurso escaso. El coste de oportunidad puede ser dinero que dejas de ganar o horas de juego que pierdes.
Define tus preferencias (qué valoras más: ingreso, experiencia deportiva, equipo).
Reto / tarea
a) Indica cuál es decisión justificando tus preferencias
b) Explica cuál es tu coste de oportunidad diferenciado entre coste monetario y coste no monetario. Justifica respuesta
Criterios de corrección
Nombra con precisión qué oportunidad pierdes al elegir.
Distingue entre coste monetario y no monetario (dinero/experiencia).
Argumento consistente con tus preferencias declaradas.
2) “La noche antes del examen: dormir 8 h VS estudiar 2 h extra”
Mañana hay examen. Si duermes 8 horas llegarás fresco; si estudias 2 horas más, dormirás 6 horas, pero puede que te sepas el examen mejor.
El recurso tiempo es limitado y no puedes hacer ambas cosas a la vez. Tu decisión afecta rendimiento y bienestar.
Reto / tarea
Elabora una matriz de 2 columnas (Dormir 8 h / Estudiar 2 h extra) con: beneficios esperados, costes monetarios (si los hay), y costes invisibles.
Decide y explica en 120–150 palabrasqué estás sacrificando (tu coste de oportunidad) y por qué, dados tus objetivos (nota mínima, salud, etc.).
Criterios de corrección
Define el coste de oportunidad como la oportunidad perdida más valiosa.
Incluye y valora costes no monetarios (sueño, concentración).
Consistencia entre objetivos declarados y elección final.
3) “Entrada de cine pagada VS sesión de concierto (gratuita)”
Compraste una entrada de cine para hoy con tus amigos. Justo han anunciado una sesión de concierto gratuita de uno de tus cantantes favoritos… a la misma hora.
La entrada ya pagada no se reembolsa –> es un coste irrecuperable. Debes decidir desde ahora comparando beneficios y costes presentes/futuros: disfrute con el grupo, tiempo y posibles gastos extra (transporte, snack).
Reto / tarea
a) Elabora una matriz de decisión (2 columnas)
Columna A: Ir al cine → beneficios futuros (ocio, vínculo social), costes futuros (tiempo, € extra).
Columna B: Ir al concierto → beneficios futuros y costes futuros
b) Identifica explícitamente el coste irrecuperable
c) Explica tu decisión comparando solo lo que ocurre desde ahora (beneficios/costes futuros)
Criterios de corrección
Identifica correctamente el coste irrecuperable y no lo usa para justificar la decisión.
Basa la comparación en beneficios y costes futuros
Coherencia entre objetivos y la opción elegida; claridad en la matriz y el texto.
4) “Datos del móvil: ¿subo 5 GB por 5 €?”
Tu plan de móvil trae 10 GB y te ofrecen +5 GB por 5 € este mes.
Reto / tarea
a) Identifica el beneficio y el coste marginal de aumentar 5GB. Razona si los beneficios marginales son mayores o menores a los coster marginales.
b) Justifica si merece la pena cambiar el plan aplicando el principio de análisis marginal
Criterios de corrección
Identifica el coste marginal de repetir y los beneficios marginales adicionales.
Aplica correctamente el criterio BM ≥ CM.
Argumentación concreta y realista.
5) “Puntualidad: ¿qué incentivo funciona?”
En tu grupo hay retrasos frecuentes en la primera clase del día. El equipo docente pide ideas para mejorar la puntualidad.
Debes proponer dos incentivos: uno positivo (aumenta el beneficio de llegar a tiempo) y uno negativo (aumenta el coste de llegar tarde). Recuerda que un incentivo es algo que cambia beneficios o costes y puede cambiar la decisión.
Reto / tarea
• Diseña una ficha con: incentivo positivo, incentivo negativo, qué beneficio/coste modifica cada uno y cómo esperas que cambie la conducta. • Elige uno y redacta 120–150 palabras justificando por qué funcionará en vuestra clase.
Criterios de corrección
Identifica correctamente beneficio/coste que altera cada incentivo.
Diferencia positivo vs. negativo con propiedad.
Coherencia y realismo de la justificación.
6) “Racha de estudio: diseña tu sistema de incentivos”
Quieres mantener un horario de estudio diario con constancia.
Reto / tarea
a) Crea un sistema con un incentivo positivo (recompensa semanal si cumples) y uno negativo autogestionado (p. ej., modo concentración que bloquea redes si no completas el bloque). Ambos cambian beneficios o costes de tu decisión diaria.
b) Compromiso escrito (100–130 palabras) explicando por qué tu combinación te moverá a estudiar.
Criterios de corrección
Clasifica bien positivo/negativo y vincula cada regla con beneficio/coste.
Te han ofrecido un trabajo puntual los sábados (remunerado) justo cuando tu equipo juega un torneo importante esos mismos sábados.
No puedes estar en dos sitios a la vez: el tiempo es tu recurso escaso. El coste de oportunidad puede ser dinero que dejas de ganar o horas de juego que pierdes.
Define tus preferencias (qué valoras más: ingreso, experiencia deportiva, equipo).
Reto / tarea
a) Indica cuál es decisión justificando tus preferencias
b) Explica cuál es tu coste de oportunidad diferenciado entre coste monetario y coste no monetario. Justifica respuesta
Criterios de corrección
Nombra con precisión qué oportunidad pierdes al elegir.
Distingue entre coste monetario y no monetario (dinero/experiencia).
Argumento consistente con tus preferencias declaradas.
2) “La noche antes del examen: dormir 8 h VS estudiar 2 h extra”
Mañana hay examen. Si duermes 8 horas llegarás fresco; si estudias 2 horas más, dormirás 6 horas, pero puede que te sepas el examen mejor.
El recurso tiempo es limitado y no puedes hacer ambas cosas a la vez. Tu decisión afecta rendimiento y bienestar.
Reto / tarea
Elabora una matriz de 2 columnas (Dormir 8 h / Estudiar 2 h extra) con: beneficios esperados, costes monetarios (si los hay), y costes invisibles.
Decide y explica en 120–150 palabrasqué estás sacrificando (tu coste de oportunidad) y por qué, dados tus objetivos (nota mínima, salud, etc.).
Criterios de corrección
Define el coste de oportunidad como la oportunidad perdida más valiosa.
Incluye y valora costes no monetarios (sueño, concentración).
Consistencia entre objetivos declarados y elección final.
3) “Entrada de cine pagada VS sesión de concierto (gratuita)”
Compraste una entrada de cine para hoy con tus amigos. Justo han anunciado una sesión de concierto gratuita de uno de tus cantantes favoritos… a la misma hora.
La entrada ya pagada no se reembolsa –> es un coste irrecuperable. Debes decidir desde ahora comparando beneficios y costes presentes/futuros: disfrute con el grupo, tiempo y posibles gastos extra (transporte, snack).
Reto / tarea
a) Elabora una matriz de decisión (2 columnas)
Columna A: Ir al cine → beneficios futuros (ocio, vínculo social), costes futuros (tiempo, € extra).
Columna B: Ir al concierto → beneficios futuros y costes futuros
b) Identifica explícitamente el coste irrecuperable
c) Explica tu decisión comparando solo lo que ocurre desde ahora (beneficios/costes futuros)
Criterios de corrección
Identifica correctamente el coste irrecuperable y no lo usa para justificar la decisión.
Basa la comparación en beneficios y costes futuros
Coherencia entre objetivos y la opción elegida; claridad en la matriz y el texto.
4) “Datos del móvil: ¿subo 5 GB por 5 €?”
Tu plan de móvil trae 10 GB y te ofrecen +5 GB por 5 € este mes.
Reto / tarea
a) Identifica el beneficio y el coste marginal de aumentar 5GB. Razona si los beneficios marginales son mayores o menores a los coster marginales.
b) Justifica si merece la pena cambiar el plan aplicando el principio de análisis marginal
Criterios de corrección
Identifica el coste marginal de repetir y los beneficios marginales adicionales.
Aplica correctamente el criterio BM ≥ CM.
Argumentación concreta y realista.
5) “Puntualidad: ¿qué incentivo funciona?”
En tu grupo hay retrasos frecuentes en la primera clase del día. El equipo docente pide ideas para mejorar la puntualidad.
Debes proponer dos incentivos: uno positivo (aumenta el beneficio de llegar a tiempo) y uno negativo (aumenta el coste de llegar tarde). Recuerda que un incentivo es algo que cambia beneficios o costes y puede cambiar la decisión.
Reto / tarea
• Diseña una ficha con: incentivo positivo, incentivo negativo, qué beneficio/coste modifica cada uno y cómo esperas que cambie la conducta. • Elige uno y redacta 120–150 palabras justificando por qué funcionará en vuestra clase.
Criterios de corrección
Identifica correctamente beneficio/coste que altera cada incentivo.
Diferencia positivo vs. negativo con propiedad.
Coherencia y realismo de la justificación.
6) “Racha de estudio: diseña tu sistema de incentivos”
Quieres mantener un horario de estudio diario con constancia.
Reto / tarea
a) Crea un sistema con un incentivo positivo (recompensa semanal si cumples) y uno negativo autogestionado (p. ej., modo concentración que bloquea redes si no completas el bloque). Ambos cambian beneficios o costes de tu decisión diaria.
b) Compromiso escrito (100–130 palabras) explicando por qué tu combinación te moverá a estudiar.
Criterios de corrección
Clasifica bien positivo/negativo y vincula cada regla con beneficio/coste.
1) Vivienda para estudiantes: libre, pública o regulada
Buscáis piso de alquiler cerca del IES. Tenemos tres escenarios:
– Mercado. Cada uno debe pagar el precio que se marque en el mercado
– Planificada. El Estado da residencias asignadas por criterios a las personas que consideran y precio fijado
– Mixta. Los precios se fijan en el mercado con y el Estado da un bono-alquiler a rentas bajas).
Reto / tarea
a) Para cada uno de los escenearios, explica cómo se fijan precios, para quién se prioriza y qué problemas potenciales aparecen (escasez, listas, mercado negro).
b) Elige cúal crees que sería el mejor y justifica con 2 razones.
Criterios de corrección:
Explicación correcta de precios, para quién y problemas típicos.
Diferenciación realista de los tres sistemas.
Elección final coherente con la teoría.
2) Acceso a tutorías extra: ¿quién entra y a qué precio?
Se ofertan tutorías de refuerzo en Matemáticas con plazas limitadas.
Tenemos 3 escenarios
1. Mercado. El precio por hora se fija en el mercado y las plazas por orden de llegada
2. Planificada. Las plazas se asignan por criterios académicos y los alumnos con necesidades especiales no pagan
3. Mixta. Se fija un precio + reserva de plazas para renta baja.
Reto / tarea
a) Evalúa cada uno en eficiencia (aprovechamiento de recursos), equidad (acceso “justo”) e incentivos(esfuerzo, asistencia).
b) Propón tu opción y justifícala en 6–8 líneas (puede ser diferentes a la anteriores)
Vaisa producir vídeos que debéis subir a youtube para un proyecto de clase
Reto / tarea
Diseña una división de tareas (guion, grabación, edición, miniaturas, publicación) y explicad cómo el la especialización permite entregar más y mejor en una semana.
Criterios de corrección:
División de tareas con roles claros.
Argumenta por qué el intercambio mejora resultados.
2 “La mano invisible” en el patio: señales de precio y escasez
El kiosco del recreo se queda sin bocatas de tortilla a mitad del descanso.
Reto / tarea
Explicad cómo actuarían los precios si ese producto escasea o abunda y qué decisiones tomaría el kiosco la semana siguiente (producir más/menos, variar precios). Relacionalo con la mano invisible y cómo el mercado coordina decisiones.
Criterios de corrección:
Explicación correcta de escasez/abundancia → precio.
Ejercicio resuelto punto muerto. SELECTIVIDAD ANDALUCÍA 2025 (examen oficial extraordinaria julio).
La empresa TelNature, fabricante de teléfonos móviles de bajo coste, tiene una producción de 250.000 unidades al año. Los costes fijos de la empresa son 450.000 euros y sus costes variables unitarios son 55 euros. El teléfono se vende a 135 euros.
a) Calcule el punto muerto o umbral de rentabilidad.
b) Comente el resultado. Si la empresa se plantea como objetivo alcanzar un beneficio de 6.000.000 de euros, ¿qué precio de venta deberá fijar la empresa para su teléfono móvil?
Solución
Datos:
Producción prevista: Q=250.000 unidades/año
Costes fijos (CF): 450.000 €
Coste variable unitario (CVu): 55 €
Precio actual (P): 135 €
El punto muerto es la cantidad en la que ingresos totales = costes totales; a partir de ahí, el beneficio pasa de 0 a positivo.
Planteamiento general
IT = CT
P⋅Q = CF + CVu⋅Q
P⋅Q = CF + CVu⋅Q
Q* = CF / (P – CVu)
Q* = 450.000 / (135 – 55)
Q* = 5.625
Si la empresa produce 5.625 unidades la empresa cubre todos los costes y su beneficio será 0. A partir de esa cantidad tendrá beneficios positivos.. Con la planificación de 250.000 unidades, TelNature opera muy por encima del punto muerto (amplio margen de seguridad).
b) Precio para un beneficio objetivo de 6.000.000 €
partimos de B = IT−CT y despejamos el precio manteniendo Q=250.000
B = IT−CT
6.000.000 = P* 250.000 – (450.000 + 55*250.000)
6.000.000 = 250.000 P – 14.200.000
20.200.000 = 250.000 P
P = 80,80 euros
Si se deseaexactamente6 millones con250.000unidades, bastaría fijarP=80,80€
En los últimos años he creado una lista de correo donde doy una serie de consejos:
– Trucos que solo funcionan si pocas personas los usan. – Errores que los tribunales no perdonan (y que casi todos cometen sin saberlo). – Ejemplos reales de quienes sacaron un 10 y por qué tu estás lejos de eso (aunque estudies más que ellos).
Todo eso lo envío solo por correo, en una lista privada llamada el Rincón Sublime.
📩 Apúntate aquí. Es gratis. Pero lo que se dice dentro, no lo encontrarás en Google….
En esta página podrás encontrar toda la normativa necesaria para elaborar una programación didáctica en Baleares, tanto para el curso académico 25-26 como para las oposiciones de secundaria de 2026.
Aunque la legislación educativa se compone de una cantidad elevada de reales decretos, decretos, órdenes o instrucciones, nosotros aquí nos centraremos en aquella normativa que necesitaremos para nuestra programación didáctica.
Para elaborar cualquier programación didáctica necesitamos por un lado de normativa nacional y por otro lado de normativa autonómica.
Currículo. Real Decreto 217/2022, de 29 de marzo, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria.
Esta ley de educación de Baleares la usaremos para todos los cursos. Para el resto de leyes debemos diferenciar por cursos.
ESO.
Desarrollo curricular, evaluación y atención de la diversidad. Decreto 32 /2022, de 1 de agosto, por el que se establece el currículo de la educación secundaria obligatoria en las Illes Balears
Atención a la diversidad.Decreto 39/2011, de 29 de abril, por el cual se regula la atención a la diversidad y la orientación educativa en los centros educativos no universitarios sostenidos con fondos públicos
BACHILLERATO
Desarrollo curricular, evaluación y atención de la diversidad. Decreto 33/2022, de 1 de agosto por el que se establece el currículo del bachillerato en las Illes Balears
Atención a la diversidad.Decreto 39/2011, de 29 de abril, por el cual se regula la atención a la diversidad y la orientación educativa en los centros educativos no universitarios sostenidos con fondos públicos
Si quieres más consejos puedes seguirme en instagram:@escuelasublime
Para estas oposiciones de 2023 he decidido elaborar una guía y unos consejos para ayudar a los miles de opositores que sueñan con una plaza. Pero para entender todo lo que tengo que contar es necesario que conozcas primero mi historia. Hoy seguimos con la quinta parte: los experimentos de 2014.
Los experimentos de 2014.
Después de la congelación de las oposiciones en 2012, el Gobierno decidió prorrogar, durante 2013 y 2014, su decisión de que solo se podrían sacar plazas equivalentes al 10% de la tasa de reposición (se cubría una plaza por cada diez funcionarios que causaban baja). En la práctica, eso suponía una nueva congelación en las oposiciones de esos años.
Mientras tanto, en lo personal, había decidido que en el curso 2012-2013 quería trabajar en Granada. Esto me permitiría acercarme algo más a casa, y además, disfrutar de una las ciudades más maravillosas de España. Granada es una de esas ciudades cautivadoras que le ofrece a uno todo lo que pueda desear: playa, montaña, nieve, vida nocturna, eventos culturales, etc. Además el hecho de estar más cerca de casa, ayudó a tener muchas visitas de familiares y amigos. “Granada nunca falla”.
En ese 2012, conseguía el objetivo de aprobar las 18 asignaturas que me permitían obtener mi segunda licenciatura, por lo que era el momento de buscar nuevos proyectos. A partir de ahí, pensé en esa semilla que “J” había puesto en mi mente meses atrás. ¿Se podría desarrollar un método de preparación que valiera para todas las especialidades de secundaria y FP? Me di cuenta, que cuando uno se propone un proyecto de tal magnitud, debe empezar por aquello que controla. En mi caso, la especialidad que había conseguido descifrar era economía.
“J” había engrasado una máquina que manejaba con maestría. Los resultados estaban ahí. En el último año, de 8 personas que nos habíamos preparado con él, 6 habíamos obtenido la plaza (la mayoría sin apenas baremo). ¿Cómo mejorar algo que bordea la perfección? Por una parte, la defensa de la programación y la unidad didáctica carecía de ningún tipo de fisura. Todos los detalles estaban tan estudiados y tan perfeccionados que el margen de mejora era prácticamente nulo. No en vano, de las 8 personas del grupo de preparación, la mínima nota había sido 9,2. Poca broma.
Por otro lado, también el 100% habíamos aprobado el tema escrito. Estaba claro que el sistema de diferenciación suponía una de las claves de la preparación. Además, las correcciones de “J” jugaban un papel trascendental para que nuestros temas acabaran por sobresalir por encima de todos los demás. De hecho, “S” y yo habíamos obtenido un 10 y un 8,9 marcando las diferencias con el resto de opositores de nuestros respectivos tribunales.
Debe quedar claro que cualquier preparación que consiga que todos y cada uno de sus opositores apruebe el tema escrito, puede ser considerada de éxito. Más aún si la mayoría consiguen una nota lo suficientemente alta para que el 75% (6 de 8) consigan una plaza. Sin embargo, mientras que en la programación didáctica se había llegado al máximo nivel de excelencia (todos más de un 9), en el tema escrito algunos compañeros se habían quedado en un 6,5. ¿Pudiera ser que algunos compañeros no hubieran aplicado en el tema escrito todos los consejos de “J”? ¿o tal vez algunos, como “S” o yo, habíamos ido un paso más allá en el proceso de diferenciación? Y si ese era el caso ¿quedaba un pequeño margen de mejora en un sistema de preparación casi perfecto?
A partir de ahí, el objetivo se centraba en identificar, con todo lujo de detalles, todos los pasos que habíamos seguido aquellos que habíamos alcanzado sobresalir muy por encima de los demás. Una vez identificados, una cuestión se levantaba por encima de las demás. ¿Se podría enseñar a cualquier opositor a llegar a un tema escrito que le permitiera destacar con independencia del contexto en el que fuera corregido?
La pregunta no era baladí.
Si lo que se pretendía era tratar de demostrar la ciencia que había detrás de un tema escrito, solo había una manera por la que empezar. Utilizar el método científico.
Para aplicar el método científico, primero debemos partir de una serie de observaciones (cómo se han hecho los temas en la oposición y qué notas han sacado). Luego, establecer una serie de hipótesis (qué factores pueden influir en obtener una mayor nota). Y por último, verificar que esas hipótesis se dan en la realidad.
Lo primero que me di cuenta en mi proceso de investigación, es lo poco que saben las personas acerca de las razones por las que pueden haber obtenido una nota alta. El problema es que muchos han obtenido una buena nota sin ningún proceso de reflexión. Algunos han memorizado el tema de su academia o de su preparador. Otros han podido elaborar sus propios temas siguiendo algunos consejos, pero no se han parado a pensar mucho en ello. No nos equivoquemos, seguro que si el tema ha sido calificado con una gran nota, había una gran cantidad de cosas que estaban bien hechas. Pero también puede ser que hubiera algunas otras que no lo estaban tanto. O puede ser que ese tema fuera brillante, pero había otros a los que no se llegó a un gran nivel de excelencia. El problema es que la mayoría de personas no sabían diferenciar los aspectos que hacían un tema superior a otro.
NOTA. Esto explica por qué aquellas personas que sacan su oposición al primer intento y se lanzan a ser preparadores, suelen cosechar resultados bastante dudosos. Al no saber las razones de su éxito dan palos de ciego en la preparación, para desgracia de sus opositores. Y es que, si algo se puede decir de un preparador, es que la experiencia suele marcar diferencias.
Pronto me di cuenta de que el mundillo de las oposiciones está lleno de falacias acerca de cómo hay que hacer un tema escrito. Personas que te aseguran que los temas cortos son mejor valorados por un tribunal, solo porque “la prima de la cuñada de la amiga de su pareja” sacó una nota alta con un tema de 5 folios (conocida como la falacia de la evidencia anecdótica). O aquellos que aseguran que conocen a varias personas que nombraron a 50 autores y que por ese motivo sacaron la plaza (la falacia post hoc o falacia de la causa falsa). Luego te encuentras a personas que cogen estos dos consejos: hacen un tema de 5 folios y nombran 50 autores, y después de sacar un 2 de nota dicen que las oposiciones son cuestión de suerte, porque precisamente con esas dos cosas hubo varias personas que se sacaron la plaza.
Nota. A algunas falacias contribuyen, y de gran manera, muchas academias y preparadores. Una de mis falacias favoritas es la de supresión de pruebas o “cherry-picking”. Consiste en seleccionar únicamente las pruebas, datos y hechos que confirman o apoyan nuestro argumento, olvidando u obviando el resto de datos. Francis Bacon, creador del método científico, escribió acerca de un hombre que acudió a la iglesia y le mostraron el cuadro de marineros que había sobrevivido al naufragio gracias a ser creyentes. Entonces, esa persona se giró y preguntó ¿Dónde está el cuadro de los marineros que se ahogaron a pesar de ser creyentes?
Cabe recordar esta anécdota cuando muchos preparadores o academias alardean de las estadísticas de los opositores que obtienen plaza gracias a su método de preparación. Uno podría preguntarse ¿dónde están las estadísticas de todos aquellos que suspendieron usando el mismo método?
La cantidad de falacias es tan grande que llegué a la conclusión de que tenía que extraer mis propios datos. Necesitaba elaborar mis propios experimentos con una buena cantidad de participantes. Elaboré una lista de las muchas variables que quería estudiar y cogí a opositores que hacían temas escritos y a profesores funcionarios que corregían haciendo de tribunal. Empecé de manera aislada, tratando de mostrar qué factores podrían tener más peso de manera individual a la hora de hacer un tema que destacara sobre los demás. Una vez descubiertos, llegó el momento de realizar pruebas haciendo diferentes tipos de mezclas.
Mi proceso de experimentación duró dos años y medio (de enero de 2013 a junio de 2015). Una vez terminado, confirmé los grandes aciertos que tenía “J” a la hora de enseñarnos a diferenciar los temas (no fue una sorpresa, ya que la evidencia empírica de 2010 ya lo había mostrado). Los experimentos mostraron que los factores por lo que había destacado mi tema en 2010 era todo aquello en lo “J” había puesto el foco (algo que él había aprendido a través de sus años de experiencia). Sin embargo, en el proceso descubrí otra serie de factores que tenían más importancia de la que en un principio pensaba. Había un pequeño espacio de mejora.
Pero sobre todo, los experimentos me ayudaron a comprobar que la suerte juega un papel muy reducido en las pruebas. También fueron claves para descubrir las muchas falacias que rodean a las oposiciones, en base a ser repetidas una y millón veces. Mentiras que se transmiten de generación y generan confusión y desconcierto, lo que al final provoca que la gente piense que todo depende de la suerte. Por ello, la canción de hoy es “es mentira”, porque sin duda que “es mentira que un burdo repetido merezca ser verdad”.
Muchas personas que lean esto pensarán lo que yo pensé en ese 2015. Estos experimentos están muy bien, pero suponen una “situación controlada” que no tiene por qué cumplirse en el mundo real. Si quería demostrar que existía un método que te permitía destacar y que hacía que la oposición no fuera cuestión de suerte, necesitaría una oposición real con opositores reales. Para eso tendríamos la prueba beta de 2016.
LA PREPARACIÓN PARA UNAS OPOSICIONES DE SECUNDARIA Y FP
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Para estas oposiciones de 2023 he decidido elaborar una guía y unos consejos para ayudar a los miles de opositores que sueñan con una plaza. Pero para entender todo lo que tengo que contar es necesario que conozcas primero mi historia. Hoy seguimos con la séptima parte: el último gran héroe de 2018.
El último gran héroe de 2018.
En el curso 16-17 decidí cambiar Cádiz por Málaga durante al menos un año. En ese momento se acaba de aprobar “el concursillo” un sistema que permitía a los funcionarios con destino definitivo acceder a vacantes de un año que quedaban disponibles. Se acababa así con la injusticia histórica de que las personas con destino definitivo no pudieran acceder a dichas vacantes, muchas de ellas disponibles en los mejores centros de cada ciudad.
Mi primera experiencia en la capital de la costa del sol fue en el IES Huelin, un centro excepcional donde tuve la suerte de coincidir con unos compañeros espectaculares. Desde el minuto uno Málaga cumpliría todas mis expectativas; Un tiempo maravilloso con más de 300 días de sol al año, una ciudad con todo tipo de eventos culturales y una gente que te recibe con los brazos abiertos. Y es que Málaga representa a las mil maravillas lo que significa el carácter andaluz: todo el mundo es bien recibido sin importar su origen, raza o condición.
El IES Huelin es sin duda un centro muy particular, capaz de juntar en su alumnado a chavales que vienen de procedencias y niveles socio-económicos muy diversos. Como profesor, te exige un nivel de adaptación continuo, ya que puedes pasar de una clase en donde digamos que es complicado ser profesor, a otra en la que se juntan varios alumnos de lo más brillante de la Comunidad Autónoma y posiblemente de España. Puedo decir que en los dos años que estuve allí, disfrute de los mejores alumnos a nivel académico que nunca he tenido, pero también de algunos de los peores.
Ese curso 16-17 es el de la implantación definitiva de la LOMCE, donde la materia de economía empezó a ganar más peso, con su instauración definitiva en 4º de la ESO. En Andalucía en la ESO existe el cheque-libro, donde la Junta compra los libros de texto y los reparte entre el alumnado. Estos libros van pasando por los alumnos de un año a otro hasta que se renuevan. El problema de economía de 4º de la ESO es que ese año no tocaba renovación, y por tanto, los libros no estaban comprados y pagados por la Junta de Andalucía. Ante esta situación, si se compraban los libros correrían a cargo del presupuesto del instituto, por lo que la directora me pidió el favor de que yo mismo elaborara mi propio libro y se lo entregara en formato PDF a los alumnos. Esta anécdota marcaría un antes y un después.
Por otro lado, desde que comencé mi andadura como profesor, siempre había querido ser tutor de las prácticas del máster de secundaria. Sin embargo, nunca me habían mandado a nadie, ni en Huelva, ni en Granada, ni en Cádiz. Ese año, por fin, me comunicaron que una chica, Marina, vendría a hacer las prácticas y que estaría unas 5 semanas viendo mis clases y aprendiendo a ejercer la profesión docente. También se estipulaba que sería conveniente que, al menos, ella misma impartiera las clases durante una de esas semanas. Marina vino a presentarse al instituto en diciembre, y me comunicó que a partir de enero vendría las 5 semanas correspondientes.
Marina era una chica de solo 23 años, llena de energía, trabajadora, muy organizada y extremadamente meticulosa. En cierta manera me recordaba a mi prima Consu, tanto por todas estas cualidades, como por su tendencia a agobiarse debido a su excesivo perfeccionismo.
A partir de enero Marina empezó a presenciar las clases. Se sentaba en la mesa del profesor y empezaba a tomar notas de todo. Mi estilo como profesor siempre ha sido el de explicar los conceptos económicos a partir de mis historias personales, y a partir de ahí iniciar un diálogo con los alumnos. Las tareas y los exámenes también se centran en tratar de explicar, a través de la economía, las situaciones reales que les podrían pasar a ellos mismos. A los alumnos les fascina ver como todo, absolutamente todo lo que vemos en clase, tiene una aplicación en el mundo real. Pronto Marina se vio cautivada por este estilo, tan diferente a lo que había visto ella misma como alumna.
Marina me pidió extender sus 5 semanas obligatorias. Le pregunté cuantas semanas más quería asistir y su respuesta me dejó helado. Quería venir a todas y cada una de las clases hasta final de curso. Era un comportamiento tan sorprendente como refrescante. Acostumbrado a una época en donde predomina la ley del mínimo esfuerzo, donde todas las personas utilizan la excusa de la falta de tiempo (cuando casi siempre es la falta de ganas), Marina suponía un rayo de luz en un mundo donde predomina la oscuridad. Cuando le tocó su turno de dar clase, le di oportunidad de impartir una unidad didáctica entera durante más de dos semanas. Las diapositivas que elaboró (quedándose despierta hasta las 3 de la mañana muchas noches para poder diseñarlas) era lo más increíble que había visto hasta ese momento. Marina era especial.
Marina estaba decidida a convertirse en profesora, así que me preguntaba mucho por las oposiciones. Le conté mis fracasos de 2006 y 2008, la importancia de tener un preparador como “J” y las claves que había descubierto en 2014. Le di muchísimos consejos de cómo afrontar las pruebas y ella me pidió allá por marzo de 2017 que le ayudara con sus primeras oposiciones en 2018. Todavía hoy me recuerda mi respuesta. – Ni de broma.
Todavía quedaba demasiado cerca las oposiciones de 2016, donde me había vaciado física y emocionalmente en la preparación para Consu y Alejandro. Había llegado a la conclusión de que el esfuerzo de preparar era demasiado grande y que no volvería a hacerlo. Sin embargo, le dije a Marina que antes de decidirse por una academia o un preparador, me enseñara las opciones que tenía. En abril me mostró los correos que había recibido con información de varias personas. Cuando los leí, ninguno me convenció, todo me parecía lo mismo de siempre. Me vi reflejado en el año 2006, cuando me había matado a estudiar, pero no había contado con el preparador adecuado. Sentí la responsabilidad de no poder dejar a alguien como Marina en la estacada.
Después de un mes diciendo que no, finalmente dije que sí. Le expliqué que sí quería que realmente le preparara, le pondría un plan realmente exigente y le establecería una serie de normas que habría que cumplir a rajatabla. Marina me dijo que sí a todo y me puso una condición: también debía preparar a su amiga del máster, una tal Myriam. Para convencerme, Marina me aseguró que Myriam era tan trabajadora y aplicada como ella y que incluso había sido una de las primeras en su promoción. Acepté a regañadientes.
Mientras tanto, mi libro de 4º de la ESO estaba casi terminado. En los primeros temas los alumnos habían tenido problemas, ya que veían los conceptos demasiado teóricos. Recordé en ese momento una anécdota de Cádiz.
Corría el año 2015 y estábamos en clase de segundo de bachillerato. Pregunté a toda la clase por la ley de la demanda que vimos el año anterior. Nadie, absolutamente nadie, respondió, ni siquiera varios alumnos que habían sacado un 10. La respuesta de muchos dejó me dejó helado. – “Profe, después de un examen es complicado que recordemos algo. Lo memorizamos, lo vomitamos y se nos olvida”.
Entré a la clase de primero pasmado y les conté lo que acababa de pasar. Allí estaba el máscara (el más carajote) que había suspendido el año anterior – “¿La ley de la demanda dices? ¿Eso es lo de la historia de las converse no?”
El máscara se dispuso a explicar a toda la clase la ley de la demanda y su efecto renta y sustitución (algo que no estaba en los apuntes pero que se explicó en clase, a través de una historia en la que yo contaba qué había ocurrido para que yo acabara comprándome tres pares de zapatillas converse). Yo estaba alucinado. – Pero ¿cómo puedes acordarte de eso un año después, si encima suspendiste?
– “Ticher, te voy a dar un consejo, son tus historias las que nos tienen enganchados a economía y lo que acabaremos recordando. Si yo fuera tú, haría mi propio libro e incluiría todas las historias que nos cuentas. Si lo haces, tendrás unos apuntes sublimes, es más, yo lo llamaría “Econosublime”.
A partir del segundo trimestre empecé a incorporar todas mis historias personales al nuevo libro de 4º y las notas empezaron a mejorar drásticamente. En las tutorías, muchos padres me decían que estaban enganchados a mi libro y que ellos mismos estaban disfrutando y aprendiendo de este enfoque de la economía. Algunos de ellos me comentaron que era una lástima que más alumnos de España no pudieran disfrutar de ello, y me instaron a crear una página web y compartir mis apuntes con el mundo. Así, ese verano de 2017 nacería www.econosublime.com
Mientras tanto, le puse un plan de trabajo a Marina y Myriam. En la última oposición de 2016, el plan había sido preparar durante 12 meses, pero se había quedado corto. El nivel de las oposiciones estaba aumentando y la parte práctica empezaba a exigir una mayor cantidad de tiempo y trabajo. Por ese motivo, decidí una planificación de 14 meses empezando en mayo de 2017.
Nota. 14 meses se volvieron a quedar cortos y no cumplimos los objetivos marcados. Hablaremos mucho de ello más adelante, pero una preparación de menos de 18 meses reduce y en gran medida las opciones de plaza.
Mientras Marina llevaba varios meses presenciando mis clases y era más conocedora de mi estilo, Myriam tendría que adaptarse completamente de cero. Myriam acababa de cumplir 24 años y tenía una ética de trabajo parecida a la de Marina. Tenía una habilidad innata para adaptar el sistema de diferenciación a los temas escritos y a las defensas. No era tan extremadamente perfeccionista como Marina, pero era capaz de llegar a resultados similares, lo que le convertía en increíblemente eficiente. Si la palabra que define a Marina es “perfeccionismo” la que define a Myriam es ”rendimiento”. La pareja perfecta.
Ambas presentaban el problema de su poco baremo para unas oposiciones: 2,5 y 3,5 respectivamente, lo que complicaba la opción a plaza. Empezamos con la preparación aprovechando los aspectos que habían funcionado a la perfección con Consu y Alejandro en 2016. Sin embargo, había comprobado que había una serie de aspectos de mejora y nos pusimos manos a la obra en cada una de las partes:
– Tema escrito. La planificación se basaba en enseñar a diferenciar los temas a Marina y Myriam. Les entregué mis temas bases mejorados respecto a la última convocatoria y ellas debían aplicar factores diferenciadores. Luego los hacían en formato simulacro de examen y yo se los corregía. El calendario exigía realizar los simulacros de manera periódica y las correcciones eran párrafo por párrafo. Y es que corregir un tema escrito en condiciones puede suponer entre 45 minutos y una hora de tiempo.
– Parte práctica. Volvía a ser nuestro punto débil, ya que yo todavía no tenía esa parte elaborada por mí. A esa fecha ya había recopilado gran cantidad de materiales de diversas fuentes. Se los entregué a ambas, pero el hecho de tener que depender de algo externo suponía un quebradero de cabeza para mí. Aún así, confiaba en las habilidades numéricas de ambas.
– Parte defensas. Empezaríamos desde el principio de la preparación. La experiencia me había enseñado lo difícil que es hacer una defensa brillante, y cómo dejarlo para los últimos meses suele ser sinónimo de fracaso. Les puse un calendario de defensas desde muy pronto y empezamos con todas las correcciones. Además, con la LOMCE ya completamente implantada, tenía muchas nuevas ideas que podrían suponer un nuevo golpe a la diferenciación. El objetivo no era ni el 8 ni el 9, el objetivo era rozar el 10 como yo había hecho en 2010. La nueva ley suponía una gran oportunidad para ello.
Una vez empezaba la preparación me di cuenta de lo perdidos que van los opositores y como muchos fallan en cumplir con lo más básico. Los primeros exámenes, y especialmente las primeras defensas de Marina y Myriam, fueron regular (como siempre suele ocurrir). Iba a necesitar una buena dosis de paciencia con ellas, pero esto no era nuevo para mí. Yo mismo en 2009 estaba en esa misma situación, completamente perdido y tropezando en la misma piedra una y otra vez. Recordé lo afortunado que había sido de conocer a “J” y como sin su ayuda no había hecho otra cosa más que suspender. Una vez vistas sus primeras defensas y exámenes-simulacros, pude confirmar que estaban muy lejos del lugar al que necesitábamos llegar para optar a una plaza. Pensé que habría que trabajar muy duro con todas las correcciones durante más de 12 meses si queríamos llegar a lo más alto.
Sin embargo, no puede evitar pensar con tristeza en los miles y miles de opositores que estaban tan perdidos como Myriam y Marina pero no recibirían ayuda alguna, perdiendo su dinero, su tiempo y su energía. Para finales de 2017 empecé a rumiar una idea. En mi cajón estaba la “guía de cómo elaborar una programación didáctica”, documento que había diseñado en 2012, a petición de “J”, para todos los opositores que se presentarían a las oposiciones de ese año. Esas oposiciones se habían cancelado definitivamente, pero el documento era extremadamente minucioso y tenía la posibilidad de ayudar a miles de opositores de todas las especialidades de secundaria y FP fuera cual fuera la Comunidad Autónoma donde se presentaran ¿Era el momento de rescatar el documento y presentarlo al mundo?
La pregunta era urgente. En ese momento no existía en internet prácticamente nadie ni nada que explicara cómo elaborar y mucho menos cómo defender una programación didáctica. La mayoría de personas que tenían cierto dominio del tema estaban cobrando jugosas cantidades como preparadores o academias. Sin embargo, había muchos opositores que no se podían permitir una preparación o que simplemente, como yo en 2006, no estaban siendo bien asesorados en sus respectivas preparaciones. De hecho, numerosas academias siguen haciendo una preparación de la programación didáctica bastante dudosa. En otros casos, la preparación de esta importante parte llega tarde, mal y nunca.
En este punto juega un papel crucial mi amigo Miguel, que se había convertido en mi compañero de fatigas de Málaga. Miguel había sido tribunal en la última oposición, y coincidía conmigo en lo poco que sabían los opositores de todo lo que hacían mal en las pruebas, con independencia de que hubieran ido a una academia, a un preparador, o que lo hubieran preparado por su cuenta. En su tribunal, muchos de los opositores habían suspendido por no entender cómo defender los aspectos más básicos. Nuevamente, me acordé de mí mismo en 2006 y 2008. Yo había estado ahí, solo, desamparado y sin ayuda.
Le enseñé a Miguel el documento guía que había elaborado en 2012. Después de examinarlo, no le cabía duda de que si los opositores suspensos de su tribunal hubieran aplicado todos los pasos que ahí estaban explicados, todos y cada uno de ellos hubiera aprobado y probablemente con una buena nota. Miguel me confirmó que esa guía sería una tabla de salvación para miles de personas. En mi cabeza ganaba peso la posibilidad de “liberar” el documento de manera totalmente gratuita en internet, a través mi página web.
Nota. Es importante volver a repetir que en esos momentos no existía ninguna web que explicara paso a paso como elaborar una programación didáctica. Hasta entonces, muchos opositores obtenían una plaza simplemente porque controlaban los aspectos más básicos de una programación. Ante el desconocimiento de la mayoría de rivales “lo más básico” podía equivaler a una plaza. Sin embargo, una vez que fueran publicados los puntos clave de manera gratuita, todo el mundo tendría acceso a ellos, con lo que “lo más básico” nunca más sería suficiente. A partir de ahí, habría que ser excelso. La liberación del documento supondría un antes y un después en el mundo de las oposiciones. Un tremendo igualador de las oportunidades.
Una tarde mientras Miguel y yo seguíamos debatiendo del tema, otro amigo me insinuó que estaba loco si publicaba el documento. Me comentó cómo esa guía, válida para todas las especialidades de secundaria y FP, sería una mina de oro si empezaba a venderla, ya que muchísima gente estaría interesada en comprarla. Le comenté que el objetivo no era ganar dinero, si no rescatar a miles de opositores que estaban tan perdidos como yo lo había estado, opositores que tal vez nunca encontrarían a su “J”.
Nuestro amigo nos repitió a Miguel y a mí que uno puede ayudar a los demás, pero que cuando en su poder tiene algo tan valioso, se puede ayudar mientras se cobra un precio justo. Me entraron las dudas, porque probablemente lo que decía era cierto, pero si ponía un precio no conseguiría llegar ni a un 10% de las personas a las que llegaría si era gratis. Además, no estábamos hablando de un servicio que tendría que dar de manera continuada y que me supondría horas de trabajo diario. El trabajo ya estaba hecho en su mayor parte, y compartirlo estaba a un click de distancia.
Probablemente, el hecho de que una guía como esa pudiera valer mucho dinero, era la razón de que no existiera de manera gratuita en internet. Pero, precisamente por eso, se necesitaba que alguien diera el paso por primera vez. Le pregunté a Miguel qué pensaba al respecto y me dio la respuesta que desencadenó los acontecimientos. “Javi, alguien tiene que ser el último gran héroe”.
Así, añadí todas las actualizaciones a la guía, además de varios consejos de lo mucho que había aprendido desde 2012. La entrada en la web se tituló “Guía para elaborar una programación didáctica en secundaria y FP”. Como había previsto, miles de opositores recibieron el material gratuito con los brazos abiertos al mismo tiempo que me pedían más información para poder saber cómo hacer una unidad didáctica. Ante petición popular, meses después nacía la entrada “Cómo elaborar una unidad didáctica”. Una vez que los opositores ya sabían elaborar el documento, quedaba lo más importante, saber cómo defenderla. Así, me dispuse a elaborar una serie de vídeos, que en 10 pasos, explicaba delante de una pizarra cómo defender una programación didáctica el día de la oposición. Los vídeos fueron un éxito total, llegando a cerca del millón de visualizaciones. El objetivo se había cumplido, la información llegó a miles de opositores de todas las especialidades de toda España y, al menos, hubo una mayor igualdad de oportunidades para todos.
De vuelta con la preparación, comenzamos encontrándonos con una serie de problemas. En los temas escritos Marina y Myriam no terminaban de conseguir el nivel de diferenciación deseado y había ciertos problemas de fluidez a la hora de querer expresar todas las ideas. Pronto detecté el causante de todos los males: Microsoft Word.
Cuanto yo era alumno de universidad, iba a clase y me pasaba 3 o 4 horas al día tomando apuntes. Si necesitaba completar información, iba a la biblioteca y tomaba apuntes de lo que necesitaba. Una vez como opositor, elaboré mis temas desde cero, yendo a la biblioteca y copiando de los libros todo lo que necesitaba. Todos mis temas habían sido redactados a puño y letra en donde añadía todo tipo de dibujos, figuras y anotaciones por todos los lados. El campo visual y la capacidad de redacción que te da tu propio tema escrito es simplemente inigualable. Las conexiones neuronales que se generan al estudiar a través de tus propios escritos hacen que los contenidos se queden a fuego en tu mente. Una vez que hacía simulacros de exámenes, volvía a escribir el tema una vez más y hacía anotaciones a posteriori de las cosas a mejorar. Todavía guardo esos temas escritos, en donde cada tachón y cada anotación por los márgenes supone una nueva herida de guerra.
Y es que tener que elaborar tus propios temas a papel una y otra vez eleva tu capacidad de redacción, de unir ideas y hacerlas fluir, de saber donde está lo importante y lo que es prescindible. Los tachones te permiten ver que has eliminado y por qué lo hiciste. Las anotaciones en los márgenes te recuerdan que eso es importante de un simple vistazo. Eleva tu capacidad memorística y de retención y también tu calidad de escritura y la velocidad de la misma. Y ahí están las nuevas generaciones usando al archienemigo de todo esto: el Microsoft Word. O mejor dicho, la obsesión por el Microsoft Word.
Ahora vas a las universidades y las aulas se llenan de portátiles en donde los alumnos se dedican a escribir en el procesador de textos. Un programa que te corrige las faltas de ortografía o los problemas de concordancia sin que te des cuenta. Un programa que te facilita el copia-pega (deporte olímpico de la nueva generación), con lo que eliminas la necesidad de tener que reflexionar cómo redactar los contenidos. Pero luego llega la oposición, y allí el tribunal no te corrige un documento Word. Allí no hay asistente de ortografía o de concordancia. Allí, o sabes redactar o te vas a la calle.
Nota. Al contrario de lo que se suele pensar, el gran problema actual en los alumnos no son las faltas de ortografía. Muchos de los opositores suspenden por un nivel de redacción mediocre. Normalmente, ellos piensan que su tema era perfecto y no son conscientes de su escaso nivel a la hora de hacer fluir las ideas. ¡Qué importante es saber redactar!
Myriam y Marina adolecían de todos estos males, lo que estaba arruinando sus temas escritos. El Word les iba a llevar irremediablemente al suspenso, así que a partir de ahí instauré una norma; Estaba completamente prohibido redactar los temas en el ordenador; todo debía ser de su puño y letra. Les dije que, si me enviaban un archivo para que lo leyera, yo ni siquiera lo abriría. Una vez extirpado el tumor, empezaron a volar.
En las defensas fue realmente sorprendente lo pronto que Marina y Myriam cogieron un elevado nivel. Sin embargo, al igual que había pasado con Consu en 2016, tenían cierta tendencia a agobiarse con el más mínimo fallo, lo que habitualmente arruinaba las exposiciones. Así, tras alcanzar un gran nivel muy pronto, los nervios hacían que se estancarán. Y es que una vez más, la clave no es sólo lo que se dice sino cómo se dice.
Todavía quedaban algunos meses para el examen de junio de 2018 y estábamos en un momento clave. Yo sabía que el nivel alcanzado ya les permitiría sacar buena nota en las defensas, pero no era suficiente. Con un baremo de 2,5 no basta con hacerlo bien, tienes que ser el mejor, tienes que rozar la perfección. Les insistí que quedaba tiempo y que si hacíamos muchas defensas todos los detalles se irían puliendo. No en vano, a Consu y Alejandro les había llevado más de 8 meses conseguir hacer buenas defensas. Yo mismo en 2010 había pasado por la misma situación, al igual que mis compañeros.
Una figura clave fue la aparición de David. Conocí a David cuando todavía quedaban varios meses para el examen de oposición. Me comentó que llevaba un tiempo estudiando y que su idea era presentarse únicamente con la parte teórica y práctica sin apenas tocar la programación didáctica. Le comenté el enorme error que ello suponía, y que al no tampoco tener nada de baremo, necesitaría una nota muy alta en esa segunda parte si quería tener la más remota opción de una plaza. Me comprometí a ayudarle en ese mismo momento si nos poníamos manos a la obra. No había ni un segundo que perder.
En la parte didáctica de las oposiciones, la clave siempre ha sido el momento de la defensa, la cual es más importante que el documento en sí. El problema es que en ese momento David ni siquiera tenía una programación didáctica elaborada, aunque me indicó que le habían dejado algunas de ejemplo y que podría tenerla hecha en relativamente poco tiempo. Le expliqué que necesitábamos hacerlo con urgencia, ya que era imprescindible empezar a ensayar delante de la pizarra cuanto antes. Cuando llegó a mi casa para empezar a trabajar las defensas vino con su programación completa e incluso impresa, confiado de que su documento estaba completo. Al fin y al cabo, le habían dejado varias programaciones que habían obtenido una plaza años anteriores ¿qué podría haber mal? No es que su programación estuviera mal, de hecho, era complicado localizar algún error importante. Simplemente era una más como las cientos que circulan en las oposiciones, sin absolutamente nada diferenciador respecto a las demás. Y ya sabemos que ocurre cuando uno es igual a los demás. David todavía me recuerda la cara que se le quedó cuando, después de ojearla unos segundos, cogí la programación impresa y la tiré a la basura. Si el objetivo era ser el mejor de su tribunal, tendríamos que empezar de cero.
David tenía una personalidad totalmente tranquila, era tremendamente analítico y poseía una gran ética de trabajo. Era una persona con una gran confianza en sí mismo, con talento y gran habilidad para conseguir resultados en poco tiempo. En los meses que trabajé con él, no le escuché ni una sola queja o lamento. David forma parte de esa escasa estirpe de personas que se centra en las soluciones y no en los problemas. Su modus operandi se basaba en observar, tomar notas, analizar y ejecutar. Un asesino silencioso.
“Céntrate en la solución, no en el problema”
Mi estrategia para las defensas fue juntarle con Myriam y Marina, quienes estaban mucho más avanzadas. Fue una estrategia de lo más acertada. David pudo disfrutar de las defensas de ambas y tener una imagen precisa de allí donde queríamos llegar. Pero Marina y Myriam también fueron grandemente beneficiadas. Antes de empezar le dije a David que preparara una defensa tal y como la haría el día de la oposición. Cuando llegó el momento de exponer su trabajo, allí estaban ellas dos observando. Una vez que David terminó, ambas se miraron con asombro y preguntaron – ¿de verdad que la gente solo hace esto el día que hay que defender la programación? David se quedó extrañado, pues estaba seguro que había tocado todos los aspectos importantes en su defensa.
En ese momento, Myriam y Marina se dieron cuenta del nivel de exigencia al que estaban sometidas. Es exactamente lo que le había pasado a Consu en 2016. Mientras que David se mostraba contento con haber conseguido llegar a un nivel de 20, a Marina y Myriam yo les estaba pidiendo llegar a un nivel de 100. Tal vez en ese momento su nivel ya era de 80. Fue justo en ese instante cuando fueron conscientes de que con lo que ya estaban haciendo, estarían muy por encima del resto de opositores.
Llegamos al último mes de oposición con gran parte de los deberes hechos. En este punto muchos opositores cometen el error de dedicarse únicamente a repasar. Sin embargo, es imprescindible elaborar una buena estrategia para este último mes y para el mismo día del examen. Esas últimas semanas las dedicamos a pulir todos los temas estudiados, para asegurarnos de que tuvieran todas las claves de la diferenciación. Trabajamos qué hacer en caso de que no nos cayera ningún tema o si nos tocaba un tema del que no recordábamos muchas cosas. También vimos qué contenidos de varios temas diferentes podríamos combinar para sumar algún que otro tema extra. Por último, diseñamos la manera en la que nos distribuiríamos el tiempo en cada uno de los apartados el día el examen.
Cada uno de los tres tenía que viajar a un tribunal distinto, el domingo 24 de junio, día de San Juan. Cuando nos despedimos, quedamos en que nos veríamos ese mismo domingo por la noche para cenar y así poder planificar la segunda parte de la oposición, las defensas. La verdad es que estaba bastante confiado de los resultados. En 2016 los temas escritos habían sido un gran éxito y ahora estos habían sido incluso mejorados. Las claves de la diferenciación estaban controladas y llevaban estudiados un buen número de temas. Además, en la parte práctica también íbamos mejor preparados que la última vez.
Por todo esto, la noche del examen dormí mucho mejor que en 2016, y ya por la mañana, a partir de las 3 de la tarde empezaron las primeras llamadas. La primera en llamar fue Marina. Estaba bastante contenta, ya que le había salido un tema que le gustaba y había defendido perfectamente. También la parte práctica, aunque con algunos fallos, había sido resuelta eficientemente. Más tarde llamó David, también muy contento tanto con el tema escrito como con la parte práctica.
Tardó mucho en llamar Myriam, y cuando lo hizo, estaba llorando desconsoladamente. Le había tocado un tema que apenas recordaba, con lo que aseguraba que ni siquiera llegaría al 2,5 sobre 10 necesario para hacer media con la práctica (la cual había resuelto muy bien). Le recordé que habíamos trabajado qué hacer en caso de que tuviéramos un tema del que no recordábamos mucho y le pregunté si había seguido todas las claves diferenciadoras. Me garantizó que sí, y me explicó con detalle todo lo que había escrito, pero que con eso era imposible que le valiera. Trate de tranquilizarla, asegurándole que, si de verdad había añadido todo lo que me decía, no solo pasaría el corte, sino que obtendría una buena nota. Además, uno siempre acaba escribiendo mucho más de lo que parece y los experimentos de 2014 habían enseñado la importancia de tocar otros aspectos importantes. Myriam estaba totalmente desolada y todavía con lágrimas me dijo que no se presentaría a cenar esa noche, tal y como habíamos quedado, puesto que no iba a pasar a la segunda fase. Pegué un puñetazo en la mesa que tuvo que resonar en Cádiz, donde ella estaba, y le dije que, si no se presentaba a cenar esa misma noche, iría yo mismo a su casa a sacarla de la oreja.
A las 9 de la noche llegaron los tres, apenas unas 6 horas después de haber acabado un examen de oposición de 4 horas y media de duración. Cuando llegaron, Myriam continuaba con sus lamentos. En mi cabeza, Myriam tenía la capacidad y el talento para todavía sacarse la plaza, pero esa actitud echaría todo por la borda. Es algo que les ocurre a muchas personas, que tienen problemas para mantenerse en el presente. Lo que hacen, es proyectar el miedo de la posibilidad de que en el futuro ocurra algo y se bloquean en el presente. Muchas personas viven en continuo lamento sobre cosas que tal vez ocurran en el futuro, y que en muchas ocasiones nunca llegan a ocurrir. Mantenerse en el presente es siempre la clave para el éxito en la vida, y posiblemente para la felicidad.
Para remediar el problema le propuse un trato a Myriam. Le dejaría que continuara con todos sus lamentos y quejas durante toda la cena, con la condición de que, a partir del día siguiente, lo único que saliera de su boca fueran cuestiones sobre cómo ser la mejor de la defensa de la programación. Myriam aceptó el trato, se quejó toda la noche y a partir del día siguiente se mantuvo más recta que una flecha en busca del objetivo de ser la número uno. Ahí trazamos el plan , en donde el mismo día siguiente empezaríamos a las 8 de la mañana a preparar las defensas de la programación didáctica. Solo quedaban 10 días para el momento final en el que te juegas una plaza de por vida, no podíamos permitir ni un segundo de descanso. “Descansa al final no a medio camino”
Al día siguiente, mientras las playas se llenaban de opositores que se tomaban unos días de descanso entre las dos pruebas, nosotros nos pusimos manos a la obra. Dividiríamos los días en tres partes. Por la mañana en casa, con los portátiles trabajamos todos los aspectos finales de las unidades, siempre con el objetivo clave de la diferenciación. Por la tarde, ya delante de la pizarra, ensayaríamos las defensas con el objetivo de ser el número uno del tribunal. Hacíamos grabaciones y luego por la noche íbamos a casa a cenar y visionar los vídeos mientras corregíamos hasta el último detalle. Las jornadas podían durar 14 horas diarias.
Mientras que por las mañanas Myriam y Marina eran auténticos polvorines, completamente nerviosas y alteradas, por la tarde la cosa cambiaba. A ambas les bajaban las pulsaciones, era como si flotaran en el aula y con la tiza en la mano diseñaban obras maestras en la pizarra. Desde la demostración de poderío de “S” en 2010 no había visto nada igual. De todos los opositores que he preparado desde 2015, son ellas las que sin duda han conseguido llegar al más alto nivel de excelencia. Si la perfección en una defensa era posible, debía ser algo muy parecido a lo que tenía delante de mis ojos. Poesía en movimiento.
No menos impresionante fue el trabajo de David. Aunque se benefició del espectáculo de poder presenciar a Marina y Myriam, las cuales le llevaban varios meses de ventaja, fue increíble su capacidad para absorber todos los consejos como una esponja. Su confianza y su tranquilidad eran contagiadoras y su velocidad para ejecutar todas las claves de la diferenciación con precisión de cirujano eran dignos de admirar.
Todavía tenían que salir las notas de la primera parte. Cuando llegó el día, se confirmó lo que veníamos esperando. Los tres obtuvieron una buena nota en la práctica, bastante por encima de la media del resto opositores. Y en cuanto al tema escrito: 9,5; 8,5; 7,5. Una vez más se había confirmado lo que llevaba años comprobando. En la nota de los temas influye mucho más el trabajo diferenciado que la famosa suerte.
Nota. Myriam acabó teniendo en el tema escrito una de las notas más altas de su tribunal. Una vez más, lo que le pasó es que no fue consciente del nivel de exigencia al que había sido sometida y lo impresionante que se había convertido a la hora de elaborar temas. Lo que Myriam fue capaz de hacer aquel día, en el momento de máxima tensión, fue una auténtica demostración de poderío. Myriam, al igual que Marina, también era especial.
Habíamos cumplido la hoja de ruta, un tema escrito con una buena nota y una práctica por encima de la media. Quedaba pasarse el monstruo final: ser el número uno en la parte de las defensas. La única manera de llegar a la plaza cuando no tienes baremo.
En mi mente todo pasaba por un 3 de 3 en plazas. El nivel de excelencia de Marina, Myriam y David era tan alto, que para mí era imposible que nadie se les acercara en esa segunda parte. Pero mi padre siempre ha dicho que no hay vender la piel del oso antes de cazarlo. Quedaban 4 días para el día D y no íbamos a dejar ni un detalle al azar. Motivados por las notas, intensificamos las defensas y las correcciones. Cada pausa, cada cambio de entonación y cada ceja levantada estaba cuidadosamente ensayada y entrenada.
Además, para mí esta segunda parte de las defensas se había convertido en algo personal. Ahí estaba yo en YouTube, cometiendo la osadía de dar consejos a miles de opositores de cómo había que hacer esta parte de la oposición. No podía permitir que las personas con las que había trabajado codo con codo pincharan justo ahí donde yo pregonaba ser experto. Por otro lado, en 2010, con la preparación de “J”, todos mis compañeros y yo habíamos sacado una nota cercana al 10. Sin embargo, en 2016, Consu y Alejandro, aunque también primeros de sus tribunales, se habían quedado en “solo” un 8,5 a través de mi preparación. Ahora en 2018, había localizado los errores de esa primera vez que preparaba, y había empleado muchos meses en analizar la nueva ley (la LOMCE). Finalmente, había diseñado nuevas maneras de diferenciación que permitía esa nueva ley y corregido los errores de la anterior convocatoria. Esta vez, el objetivo no era ser solo el número uno, el objetivo era quedarse cerca del 10.
Cuando llegó el momento, los tres se marcharon cada uno a la ciudad donde estaba su tribunal. El primero en exponer fue David. Cuando acabó, el tribunal le dijo que, aunque era solo la segunda persona en hacer la defensa, veían imposible que nadie se acercara al espectáculo que él acaba de dar. Le dieron la enhorabuena y le garantizaron que podía irse a casa a celebrar la plaza. Más tarde llego el turno de Marina, quien también acabó bastante contenta. Me llamó para decirme que no había cometido errores y que todo le había salido tal y como lo habíamos ensayado durante meses. Al día siguiente fue el momento de Myriam, quien llamó con el mismo discurso. No era de extrañar, cuando uno ha dedicado cientos y cientos de horas a ensayar una hora de defensa, la acaba manejando con total maestría.
Había que esperar al momento de las notas y finalmente llegaron. Notas medias de la programación y de la unidad didáctica: 9,6; 9,5 y 9,5. Plaza, plaza y plaza. Los tres, los números uno de su tribunal. Era lógico, pues si yo mismo, después de ya haber presenciado muchísimas defensas de alto nivel, pensaba que aquello bordaba la excelencia, los miembros del tribunal debían pensarlo también. En esta ocasión, 5 miembros de tribunales diferentes en 3 ciudades distintas (15 personas), habían llegado a la misma nota. Nos habíamos convertido en believers para siempre.
Durante los siguientes meses tuve una avalancha de agradecimientos de opositores que habían sacado una plaza siguiendo mi guía escrita y vídeos de YouTube. Eran personas de todas las especialidades (secundaria y FP) y de todas las Comunidades Autónomas que me confesaban lo perdidos que estaban hasta la publicación de la guía. Fue un orgullo saber que muchas de las claves de la oposición podrían ser aplicadas a cualquier especialidad. Muchos de estos opositores incluso me enviaron pequeños obsequios de su tierra como forma de agradecimiento. Me alegre enormemente de todas las publicaciones que había hecho, únicamente con el mero objetivo de ayudar a aquellos que habían estado tan perdidos como yo 10 años antes. Su cariño a través de las redes fue recompensa más que suficiente. Con el paso de los años me he encontrado cara a cara con muchas de esas personas que me recuerdan lo mucho que les ayudé en esos momentos de necesidad. Al final Miguel tenía razón, y era necesario que ese contenido, desconocido por la mayoría, estuviera de manera gratuita al alcance de todo el mundo.
En terreno personal, este año había acabado mucho menos desgastado que en el 2016, por un lado, porque la implicación emocional no era tan grande. Por otro lado, porque la experiencia de la convocatoria anterior ya me había confirmado que estábamos siguiendo el camino correcto, lo que rebajó en gran manera la presión de las decisiones. Pero probablemente lo mejor que me llevé de esa oposición fueron tres grandes amistades que hoy perduran. Tres personas que no conocía un año y medio antes, pero con los que a partir de ahí he podido compartir y comparto muchas vivencias.
Marina y Myriam, al vivir en Málaga, pronto decidieron sumarse a ayudarme a compartir nuestras enseñanzas a través de la página econosublime. Mucho les tuvo que marcar ese 2018, porque todo lo que me dan es mucho más de lo que yo nunca he merecido. Por eso la canción de hoy es “eso que tú me das”, y este vídeo un homenaje para ellas. Gracias por ser y por estar.
Tras una nueva experiencia satisfactoria pensé que más personas se podrían beneficiar de un método de preparación que hasta el momento se había mostrado infalible. Por ello, empecé a barajar la posibilidad de ayudar a preparar a un mayor número de opositores. Eso supondría la prueba de fuego de 2021.
LA PREPARACIÓN PARA UNAS OPOSICIONES DE SECUNDARIA Y FP