Category: 1º ECO: TEMA 01 “LA SUBLIMACIÓN DE LA ECONOMÍA”

  • 9.2 Sesgos cognitivos y toma decisiones

    9.2 Sesgos cognitivos y toma decisiones

    Los psicólogos y economistas del comportamiento han identificado una serie de sesgos cognitivos que afectan la toma de decisiones de las personas.

    ¿Qué es un sesgo cognitivo?

     

    Un SESGO COGNITIVO es un efecto psicológico que provoca una alteración en la forma en la que se capta la información del exterior. Esto crea una distorsión o falta de lógica que produce que la decisión que se toma tienda al error.

     

    Tipos de sesgos cognitivos

    Algunos de estos sesgos cognitivos son:

     

    A. Contabilidad mental. Las personas solemos dividir el dinero en diferentes categorías conocidas como cuentas mentales, en función de en qué lo empleamos. Así, algunas personas derrochan el dinero cuando están de vacaciones porque consideran que se lo han ganado, o porque ya se han gastado mucho dinero y ¿qué más da gastar 20 euros más en estas vacaciones, si ya me he gastado mucho más? Sin embargo, esas mismas personas pueden mirar con lupa los precios en un supermercado para ahorrarse esos mismos 20 €. 


    Las personas también tienen diferentes cuentas mentales según de donde venga el dinero. Concretamente, las personas suelen dar mayor valor al dinero que ha costado mucho trabajo ganar o ahorrar y lo gastarán con más cuidado. Por otro lado, dan menor valor al dinero que se obtiene de manera fácil, por ejemplo, al ganar un premio, por lo que lo gastan más fácilmente. No tiene sentido, ya que deberían tratar el mismo dinero con el mismo cuidado.

     

    B. Efecto ancla. Las personas suelen dar demasiada importancia a la primera información que reciben, ya que se crea un ancla en su subconsciente. Por ejemplo, si te pregunto ¿piensas que Cervantes vivió más o menos de 40 años? y a continuación te preguntó ¿a qué edad crees que murió Cervantes? El número 40 se ha quedado anclado en tu mente, y probablemente des una cifra parecida (Cervantes murió con 68 años).

     

    Un ejemplo de ancla es el precio que se viene a la mente en el primer momento que vemos un producto. Esta es una estrategia muy usada por muchas tiendas, que primero informan de que algo tiene un precio muy elevado, para luego bajarlo y así parecer más barato. 

     

    C. Efecto manada. En ocasiones, las personas hacen ciertas cosas porque las demás las hacen. Por ejemplo, si a medio curso te cambian a una clase y ves que todo el mundo toma notas del profesor, es bastante probable que tú también tomes notas. Si queremos tomar un café en una terraza, elegimos sentarnos en una cafetería porque está más llena que otra.

     

    Vector Transparente PNG Y SVG De Ilustración De Vaca De Leche De Caja De  LecheMuchos pubs y discotecas intentan aprovechar este efecto, y a primera hora ofrecen ofertas o descuentos con el objetivo de que entren clientes a sus locales, lo que servirá así de reclamo para que otros entren más tarde.

     

    D. Efecto marco.  Las personas pueden estar inclinadas a tomar decisiones diferentes dependiendo de como se les presenten las opciones.  Así, solemos elegir las opciones que se presentan de una manera positiva. Por ejemplo, si te planteasen dos opciones, ¿cuál elegirías, una marca de leche cuyo 99% estuviese libre de grasas, u otra que contuviera solo un 1% de ella? Muchas personas eligen la primera opción porque les parece más sana, cuando en realidad, las dos marcas tienen el mismo porcentaje de grasa.

    Así, empresas de cosméticos siempre nos presentan el mensaje “te sentirás más joven”, en lugar de “frenará el envejecimiento”.

     

    E. Efecto dotación. Las personas suelen dar más valor a un bien cuando ya lo tienen.  Por ejemplo, el dueño de una casa suele pedir un precio más alto para venderla, de lo que ofrecería para comprar esa misma casa.


    Muchas empresas aprovechan este efecto para ofrecer un producto a un precio inicial muy bajo (como una suscripción a una plataforma de televisión de pago). Una vez que el consumidor ya considera el producto como “suyo”, los clientes están más dispuestos a aceptar subidas de precios.

     

    F. Aversión a las pérdidas. La mayoría de personas prefieren evitar pérdidas antes que obtener ganancias. Si caminando por la calle y encontramos un billete de 5 euros, estaremos contentos. Sin embargo, si perdemos ese dinero después, la sensación de pérdida que aparecería sería mayor que el sentimiento positivo inicial. 

     

    Imagina que hay posibilidad de hacer una inversión donde hay un 50% de posibilidades de ganar dinero y un 50% de posibilidades de perder. La posible ganancia sería 100 euros y la posible pérdida sería 50. Lo lógico sería llevar a cabo la inversión, pero mucha gente no lo hará por el miedo a la posible pérdida, aunque la posible ganancia sea mucho mayor.

     

    G. Efecto señuelo. Muestra como la introducción de un tercer producto puede cambiar la elección entre los dos primeros. Por ejemplo, si nos ofrecen un móvil por 300€ 

     

    y otro por 350€, habrá gente que se decante por el primero y otros por el segundo. Sin embargo, si nos introducen otro modelo mucho más caro, a 800€ por ejemplo, la mayoría de personas elegirán ahora el móvil de 350€, ya que consideran que por solo 50 euros más, pueden llevarse el “modelo intermedio”.




  • 8.2 LOS SUPUESTOS Y LOS MODELOS ECONÓMICOS

    8.2 LOS SUPUESTOS Y LOS MODELOS ECONÓMICOS

    Vídeo explicativo. El método científico.



    El poder de los
    supuestos

    En tu instituto tenéis varias clases para cada curso. Lo normal es que
    un examen de una clase siempre salga más fácil que el de otras (aunque vosotros
    siempre decís que el más fácil es el de la otra clase). Si siguiéramos el
    método científico y quisiéramos ver la relación entre facilidad del examen y
    nota, compararíamos los diversos exámenes y las notas obtenidas de los alumnos.
    Eso nos permitiría establecer la siguiente hipótesis “cuanto más fácil es un
    examen, mejor nota sacan los alumnos” y podríamos predecir que si os ponen un
    examen más fácil que a vuestros compañeros sacareis mejor nota.

    Pensarás que no hemos descubierto nada nuevo, pero alguno de vosotros
    puede rebatir esta hipótesis. ¿Qué pasa si el día del examen tenemos un examen
    final importantísimo de historia? ¿Qué pasa si en el otro curso están los
    alumnos más inteligentes del instituto? ¿Y si el examen es al día siguiente de
    volver de un viaje de fin de curso? Entonces no está tan clara la hipótesis y
    podrías pensar que falla más que una escopeta de feria. Para que la hipótesis
    pueda tener validez necesitamos añadir un supuesto. “En igualdad de
    condiciones entre 2 clases,
    el que tenga el examen más fácil sacara mejor
    nota” La parte subrayada sería el supuesto.



    Lo mismo va a ocurrir en la
    ciencia de la economía. Imagina que baja el precio de los coches. En ese
    momento podríamos predecir que la gente comprará más. Pero, ¿y sí baja también
    el precio de las motos? ¿y si sube el precio de la gasolina? ¿y si el gobierno
    prohíbe la circulación en coche ciertos días de la semana? En ese caso ya no
    está tan claro que la gente compre más coches. Hacer una predicción sería
    realmente complicado. Por eso en
    economía partimos de supuestos
    , en este caso, el supuesto de que “no cambia
    nada más que el precio”, lo cual nos permite establecer la ley de la demanda: “si
    baja el precio, y nada de lo demás cambia, la gente comprará más coches.”
    LOS
    SUPUESTOS
    nos permiten entender la realidad de una manera
    mucho más fácil y a partir de ellos construir modelos económicos. Necesitamos
    “suponer que pasan ciertas cosas” para poder predecir qué ocurrirá.

    Los modelos económicos
    En 1901 los hermanos Wright crearon el
    túnel de viento. Este aparato les permitió experimentar con distintos
    materiales y llegar a entender como un objeto podría volar. Así, construyeron
    un avión en miniatura que finalmente lo consiguió. Está claro que construir
    este mini-avión y hacerlo volar en un túnel de viento es mucho más fácil que
    hacer volar un avión de verdad. Sin embargo, este “modelo” es mucho más barato
    y práctico y les permitió desarrollar todos los conocimientos necesarios para
    llevarlo a la realidad.
    UN MODELO
    ECONÓMICO
    ES una representación simplificada de la realidad que a través de
    supuestos va a permitir entender cómo funciona la economía y hacer
    predicciones.


    Por
    eso si queremos entender porque la gente compra más o menos de un determinado
    producto tenemos que construir un modelo simplificado, que, si bien no es
    exactamente como la realidad, sí que nos va a permitir entenderla mucha mejor.
    ¿Quiere decir eso que los modelos
    económicos siempre aciertan sus predicciones?



    No,
    precisamente como hay que simplificar el modelo, tenemos que decidir que
    variables dejamos fuera y no tenemos en cuenta. Por eso 2 economistas pueden
    construir un modelo de manera diferente y llegar a conclusiones distintas. La
    clave aquí reside saber elegir que tengo en cuenta, porque es imprescindible, y
    que dejo fuera para que el análisis sea más sencillo



    Una vez entendido este concepto podemos ver las ramas de la economía.
  • 7.c. TERCER PRINCIPIO: EL ANÁLISIS MARGINAL. La clave es cuánto.

    7.c. TERCER PRINCIPIO: EL ANÁLISIS MARGINAL. La clave es cuánto.

    Vídeo explicativo. El análisis marginal



    La clave es cuánto

    Hasta ahora nos hemos centrado en
    decisiones con 2 opciones diferenciadas. ¿Estudio el examen o me voy con mi
    amigo? ¿Me compro una camiseta o un pantalón? ¿Estudio una carrera o trabajo?
    ¿Voy con Borja Mari o al cine?

    Pero
    en nuestra vida muchas veces la decisión no es hacer algo o no hacerlo, es
    decir, no todo es blanco o negro. A veces la decisión es cuánto hacer
    .

    Es decir, una vez que he decidido que
    voy a estudiar, no tengo que hacerlo 24 horas. El análisis marginal me ayuda a
    saber cuántas horas debo estudiar (esto te interesa eh). En este caso, lo que tenemos que mirar es el beneficio y el coste de
    repetir la acción. Esto es lo que llamamos el análisis marginal
    .

    Por tanto, el análisis marginal
    analiza si la última decisión que tomamos es correcta o no ¿me compro una
    camiseta más? ¿Estudio una hora más? ¿hago otra carrera universitaria más? La
    respuesta es siempre la misma: Solo si el beneficio recibido es mayor que el
    coste de repetir la acción una vez más.

    EL BENEFICIO MARGINAL me indica el beneficio que he obtenido por
    repetir la acción una vez más. EL COSTE MARGINAL es el coste de repetir
    la acción una vez más.



    Un ejemplo: El
    dilema del dispositivo móvil


    A Alberto se le ha roto el móvil y
    tiene que comprarse uno nuevo. Maneja dos opciones.

    Móvil
    BQ Aquarius:
     cuesta 150 euros y Alberto cree que tiene todo los básico para su
    día a día
    Móvil
    Samsung:
     cuesta 400 euros. La cámara es mejor y también el sistema
    operativo.

    Alberto tiene ahorrados los 400 euros,
    le apetece comprarse el Samsung, pero no quiere quedarse sin ahorros. ¿Qué debe
    hacer?

    Solución

    Alberto debe analizar el beneficio
    marginal y coste marginal. Es decir, el coste de repetir la acción una vez más.
    En este caso repetir la acción no es comprarse 2 móviles, sino que es comprarse
    un móvil más caro (el Samsung el lugar del BQ)


    Como ves el beneficio marginal es
    aquello que mejora el Samsung al BQ. El coste marginal del Samsung no son 400
    euros (que es el coste total), será los 250 que hay de diferencia. Dicho de
    otra manera, pasar del BQ al Samsung tiene un coste de 250 €

    Si
    para Alberto tener esa cámara y sistema operativo mejor vale 250 euros o más,
    debería comprar el Samsung. Si, por el contrario, vale menos de 250 euros,
    debería comprar el BQ



  • 5.2 La pirámide de Maslow y el COVID-19

    5.2 La pirámide de Maslow y el COVID-19


    Vídeo explicativo. La pirámide de Maslow


    Todo lo que ocurrió en torno al 14 de marzo de 2020 con el
    confinamiento por el COVID-19 forma ya parte de la historia de España. Es
    increíble cómo se precipitaron los hechos. A principios de marzo llamaban locos
    a aquellos que compraban mascarillas. El viernes 13 de marzo miles de personas
    huían de los sitios donde el virus actuaba con más fuerza. El día 14 por la
    tarde, era imposible comprar papel higiénico, un filete de carne o una lata de
    atún. El día 15, la gente ya confinada salía a los balcones a aplaudir durante
    diez minutos. ¿Pero qué demonio pasó en tan solo unos días? La pirámide de
    Maslow había entrado en escena.


    La escala de las necesidades de
    Maslow se describe a menudo como una pirámide que consta de cinco niveles. La
    idea básica de esta jerarquía es que las necesidades más altas ocupan nuestra
    atención sólo cuando se han satisfecho las necesidades inferiores de la
    pirámide. Es decir, hasta que no cubro una necesidad de un nivel inferior, no
    sentiré las necesidades del siguiente nivel.

    Pirámide de Maslow





    Vamos a explicar los 5
    niveles.

    NIVEL 1: Necesidades básicas. Son
    necesidades fisiológicas básicas para mantener la supervivencia. Comer, dormir,
    protegerse del frío etc. Mientras el ser humano no satisface estas necesidades,
    no se preocupa por las demás. A partir
    del 10 de marzo los casos de COVID-19 empezaron a multiplicarse en Madrid. Como
    muchos madrileños tienen casa en lugares de playa, muchos aprovecharon el
    viernes 13 para marcharse allí. En las redes llovían las críticas a estas
    personas a las que llamaron egoístas por poner en riesgo a las ciudades a donde
    acudían. No nos confundamos, aquí hay que distinguir a aquellos que simplemente
    querían pasar el fin de semana en un sitio de playa de aquellos que
    literalmente huyeron atemorizados de un virus letal. En estos últimos se activó
    la necesidad más básica de todas: la de conservar la vida.

    NIVEL 2: Necesidades de
    seguridad y protección.
    Estas surgen cuando las necesidades fisiológicas ya
    se han cubierto. Son las necesidades de sentirse seguro y protegido. El ser
    humano siempre quiere consolidar lo conseguido y garantizarse que podrá estar
    seguro. El sábado 14 parecía claro que el
    confinamiento que ya había ocurrido en Italia llegaría a España. El temor por lo
    que iba pasar activó el siguiente nivel de necesidad, garantizarse una
    seguridad. Las familias acudían a los supermercados a comprar 20 kilos de carne
    para congelar, 50 latas de conserva y 80 rollos de papel higiénico entre otras
    cosas. Las mascarillas, botes de alcohol y gel hidroalcoholico se agotaron
    junto a otros muchos productos de higiene.

    NIVEL 3: Necesidades sociales.
    Una vez que el ser humano se siente seguro buscará relacionarse con los
    demás, ser parte de una comunidad, agruparse en familias, amistades, una
    pareja. Entre estas necesidades se encuentran: la amistad, el compañerismo, el
    afecto y el amor. El día 15 ya estábamos
    confinados y seguros en nuestros hogares con la despensa y el frigorífico
    lleno. En ese momento se activó el siguiente nivel, las necesidades sociales.
    Las llamadas y vídeo llamadas teléfonicas aumentaron un 50% ante la necesidad
    innata que tenemos de relacionarnos con los demás. Los niños pintaban arcoíris
    y los pegaban en las ventanas como manera de interactuar con otros niños a los
    que no podían ver.

    NIVEL 4: Necesidades de estima
    o reconocimiento.
    Una vez que el individuo pertenece a un grupo querrá
    tener un cierto reconocimiento dentro del mismo. Todos queremos sentirnos
    reconocidos y valorados por los demás. En
    una guerra contra un virus, nuestros soldados fueron los sanitarios. A los 8 de
    la tarde la gente se lanzaba a los balcones para aplaudir a los sanitarios que
    arriesgaban la vida por nosotros. Ellos salían 5 minutos a la calle del
    hospital para recibir los aplausos. Durante dos meses los aplausos continuaron,
    pero pronto se convirtieron en un reconocimiento a nosotros mismos. Salíamos a
    los balcones a aplaudir y recibir los aplausos de los demás, la canción
    “sobreviviré” se hizo el lema durante esos aplausos. Nuestra manera de
    contribuir a frenar al virus era encerrarnos en casa
    . A veces pensamos que es un defecto de aquellos que buscan
    reconocimiento. No te confundas, la necesidad de reconocimiento es tan humana
    como todas las demás.

    NIVEL 5: Necesidad de
    autorrealización
    Este último nivel es algo diferente y Maslow utilizó
    varios términos para denominarlo: “motivación de crecimiento”, “necesidad de
    ser” y ”autorrealización”. Consiste en llegar a ser lo máximo posible,
    “la máxima expresión del yo”. Según algunos sociólogos, hay gente que nunca
    llegan a satisfacer esta necesidad, ya que una vez que consiguen sus objetivos,
    se marcan otros. Durante la pandemia más
    de 50.000 sanitarios fueron contagiados en España y muchos de ellos murieron.
    Ante la escasez de efectivos, muchas personas se hicieron voluntarios para
    ayudar arriesgando su salud e incluso su vida. En muchos de ellos, se había
    activado la necesidad de autorrealización